Socialización, ejercicio, higiene, esterilización y educación 

Por último y no menos importante, no debes perder de vista estos cuatro puntos:

  • Socialización: para tu mascota es vital poder relacionarse con otras personas y con otros animales de su especie. Trátalo con amor y respeto, acostúmbralo a relacionarse con otras personas y mascotas, para facilitar un carácter sociable. De lo contrario, puede desarrollar comportamientos agresivos y miedos, y deberás acudir a un especialista para que te ayude a normalizarlo en el futuro. En cuanto esté vacunado y desparasitado, ¡ya puedes disfrutar de su compañía con tu entorno!
  • Ejercicio: otro básico en la vida de tu mascota es llevar una vida saludable. Ha de hacer ejercicio para poder descargar la energía y mantenerse en forma. Hacer ejercicio evitará enfermedades ocasionadas por el sedentarismo y el sobrepeso. Además la falta de ejercicio aumentará su estrés y provocará problemas de comportamiento.
  • Higiene: mantén limpios sus juguetes, sus platos de comida, su cama, etc. No aconsejamos que bañes a tu cachorro a temprana edad. Báñalo solo cuando sea necesario, y una vez se haya vacunado. Intenta que no coja miedo al agua y motívalo con golosinas, mimos y premios adecuados para cachorros. Escoge productos de higiene respetuosos con su piel, su pelo y su edad. El agua no debe estar muy caliente, mejor tibia. Y una vez bañado, es mejor no dejar el pelo húmedo, secarlo bien a contrapelo y cepillarlo habitualmente. No olvides su higiene bucal, cepilla sus dientes habitualmente y acude a nuestros especialistas para garantizar una correcta limpieza dental a tu mascota, ya que una boca sana es imprescindible para garantizar su salud.
  • Esterilización: te aconsejamos esterilizar a tu mascota alrededor de los 6 meses y, en el caso de las hembras, antes de su primer celo. La esterilización de los perros y los gatos permite alargar su vida porque reduce la posibilidad de desarrollar graves enfermedades, como tumores. Un animal esterilizado al salir a la calle y cruzarse con otros de su especie, tiene menos ganas de pelearse, estira menos de la correa al dar el paseo y, por supuesto, no tiene instinto sexual, con lo cual está más tranquilo y es feliz. Además, al reducir el número de nacimientos, se reduce el número de abandonos.
  • Educación: aunque adoremos a nuestros cachorros, debemos poner límites y normas para que la convivencia en casa y en sociedad sea posible. Empieza por enseñarle cual es su espacio para dormir, para comer, para hacer sus necesidades, a que venga cuando le llames por su nombre, a parar, a sentarse o a darte la patita. Siempre ha de ser en positivo, con premios, palabras cariñosas y con órdenes básicas.

Estos consejos te ayudarán a preparar la llegada de tu cachorro a su nuevo hogar. Pero no dudes en venir a vernos para poder guiarte en esta nueva aventura. En nuestro centro veterinario  te ayudaremos a cuidar de tu pequeño peludo y también entrará a formar parte de nuestra familia.

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